Tecnología Aplicada al Entrenamiento Deportivo: Pulsómetros (I)

Un pulsómetro o monitor de ritmo cardíaco es un dispositivo que permite al usuario monitorizar en tiempo real su frecuencia cardíaca. En la actualidad la mayoría de los dispositivos deportivos incluyen dentro de sus múltiples funcionalidades la monitorización de la frecuencia cardíaca y son pocos los que están concebidos con esa única utilidad.

Figura 1: Sport Tester PE2000 de Polar

Hasta hace pocos años la mayoría de los sistemas de monitorización de ritmo cardíaco para uso deportivo constaban de dos elementos:

  • Un sensor/transmisor que se encarga de recoger la señal de frecuencia cardíaca e enviarla al receptor. Generalmente se utiliza una banda pectoral con electrodos que se colocaban en contacto con la piel. La transmisión es inalámbrica, es decir, sin el uso de cables entre el sensor/transmisor y el receptor.
  • Un receptor, habitualmente con formato de reloj de muñeca que recibe la señal de ritmo cardíaco y la presenta en pantalla.

El primer monitor de ritmo cardíaco fue el Sport Tester PE2000 lanzado al mercado por Polar en el año 1982.

Sistemas de Banda Pectoral

Como comentábamos anteriormente los primeros sensores de pulso y los más habituales utilizan una banda pectoral con unos electrodos que se colocan en contacto con la piel y recogen la señal de ritmo cardíaco.

Para facilitar la conductividad de la señal eléctrica a entre la piel y los electrodos es conveniente que estos estén humedecidos, sobre todo al principio de la actividad deportiva, tal y como se ve en la Figura 2. Esto nos permitirá tener lecturas fiables desde el primer momento.

Figura 2: Aplicar agua sobre los electrodos favorece la conductividad

Figura 3: Banda Pectoral GARMIN HRM-TRI

Sobre la banda hay un elemento transmisor que se encarga de recoger la señal de los electrodos y enviarla vía radio hasta el receptor. Inicialmente el transmisor estaba unido a la banda pero muchos dispositivos actuales permiten extraer el transmisor de la banda para facilitar su limpieza y sustitución.

El transmisor se alimenta con una batería fácilmente sustituible que en los últimos modelos permite una autonomía de hasta 350 horas de uso.

En apartados posteriores veremos marcas y modelos concretos de bandas transmisoras de ritmo cardíaco orientadas a las distintas disciplinas deportivas y con diferentes funcionalidades adicionales.

Figura 4: Transmisor ANT+ extraído de la banda pectoral

By |2018-03-31T12:43:03+00:00septiembre 18th, 2017|Blog, Tecnología|

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