Dispositivos Deportivos para el Ciclismo (I): Medición de Distancia, Tiempo y Velocidad

Al igual que sucede en la carrera, uno de las sistemas más habituales para medir distancia y velocidad en la bicicleta es el uso de dispositivos con GPS.

Muchos de los dispositivos deportivos que hemos visto en entradas anteriores que incorporan GPS y que tienen la funcionalidad de monitorizar la carrera, son dispositivos multideporte y pueden ser utilizados también en la bicicleta. A la hora de medir distancia y/o velocidad con un GPS es indiferente si estamos corriendo o sobre una bicicleta, simplemente seleccionamos el tipo de deporte que vamos a monitorizar en nuestro dispositivo multideporte y comenzamos la actividad. Prácticamente la totalidad de los dispositivos multideporte son relojes, lo que hace que sea relativamente incomodo consultar los datos de la pantalla cuando estamos subidos en una bicicleta. Para ganar en comodidad existen soportes que se colocan fácilmente en el manillar y nos permiten tener un mejor acceso a la pantalla y a los botones del dispositivo.

A pesar de que estos dispositivos multideporte son una solución válida para su uso en bicicleta y especialmente útiles para atletas que practican deportes multidisciplinares (duatlón, triatlón,…), los ciclistas y aquellos atletas que quieren tener una mejor visibilidad de los datos en la pantalla y accesibilidad al dispositivo utilizan los llamados Ciclocomputadores.

Los ciclocomputadores son dispositivos deportivos específicos para el ciclismo cuya principal característica es la disponer de una pantalla de grandes dimensiones. Muchos de ellos llevan incorporado un receptor GPS y generalmente están diseñados para ser colocados en el manillar de la bicicleta.

Estos dispositivos además de contar generalmente con una pantalla de tamaño y resolución superior a los dispositivos multideporte, incorporan también algunas funcionalidades interesantes como es el caso de la navegación con mapas, como veremos en un apartado posterior.

 

El uso de receptores GPS no es la única manera medir la velocidad y la distancia en la bicicleta. Desde mucho antes de que se empezase a medir la distancia/velocidad en la bicicleta usando receptores GPS ya se medía mediante un sencillo sistema, contando las vueltas que daba la rueda. Es evidente que si conocemos el diámetro de las ruedas de nuestra bicicleta y sabemos cuántas vueltas ha dado podemos obtener fácilmente la distancia recorrida así como la velocidad (midiendo también el tiempo).

 

 

Los primeros dispositivos para bicicleta y muchos dispositivos actuales utilizan este sistema y básicamente constan de tres elementos:

  • Un sensor de velocidad, que va contando las rotaciones de la rueda y envía los datos al receptor. Estos sensores van generalmente colocados en la horquilla de la bicicleta.
  • Un imán que va ubicado en los radios de la rueda de la bicicleta. El imán y el sensor se colocan de manera que en cada vuelta de la rueda el imán pase muy próximo al sensor (sin tocarlo). El efecto magnético del imán activa la cuenta de vueltas en el sensor cada vez que pasa por él.
  • Un ciclocomputador, que recibe los datos del sensor de velocidad y los procesa, presentando en pantalla toda la información obtenida (velocidad, distancia, etc.).

La comunicación entre el sensor de velocidad y el ciclocomputador es generalmente inalámbrica, aunque aún existen dispositivos que utilizan la conexión por cable entre ambos elementos.

La principal ventaja de estos sistemas es que son muy precisos en la medición de distancia y velocidad en todas las condiciones. En el caso de los GPS vimos que la precisión de las medidas dependía de muchos factores: número de satélites visibles, condiciones atmosféricas, etc., problema que no tienen los sistemas que acabamos de ver. Además estos dispositivos permiten mediciones de distancia y velocidad en interiores, donde no hay señal de GPS, lo que puede ser interesante para entrenamientos en pista cubierta y/o con rodillos o trainers.

Desde hace poco tiempo (menos de dos años) están apareciendo en el mercado sensores de velocidad que no necesitan colocar un imán en la rueda para realizar el conteo de las rotaciones. El propio sensor incorpora internamente unos acelerómetros que le permiten medir las rotaciones circulares. Estos sensores se colocan habitualmente en el buje de la rueda delantera.

By |2018-09-07T18:23:04+00:00octubre 31st, 2017|Blog, Ciclismo, Tecnología|

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